Sucesiones y herencias
Al fallecer una persona se inicia un camino jurídico que muchas veces se convierte en algo complejo con diversas cuestiones que debe ser tratadas para solucionar de forma definitiva la sucesión del causante fallecido.
En principio, determinar si hizo o no testamento, que hacer si no hizo testamento, liquidar el Impuesto de Sucesiones, repartir la herencia en función del testamento, y otros aspectos que pueden surgir que deben ser resueltos.
En nuestro despacho de abogados, como especialistas en estos asuntos, llevamos todos estos trámites hasta la definitiva solución, o en su caso, en función del encargo concreto del cliente.
En Manuel Paredes Abogados más de 30 años de experiencia nos avalan en el ámbito de las sucesiones y herencias, ofreciendo a nuestros clientes el mejor asesoramiento en todas las materias de esta especialidad:
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PREGUNTAS FRECUENTES
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¿Qué trámites hay que realizar después del fallecimiento para gestionar una herencia?
Tras el fallecimiento de una persona conviene ordenar la documentación básica, solicitar certificados, comprobar si existe testamento, identificar a los herederos y valorar los bienes, deudas y derechos que forman parte de la herencia. Después se prepara la aceptación y adjudicación, se liquida el Impuesto de Sucesiones y, si procede, se inscriben los bienes inmuebles en el Registro. Un abogado especializado en sucesiones ayuda a coordinar cada paso, evitar bloqueos entre herederos y adaptar la estrategia al caso concreto.
¿Qué ocurre si una persona fallece sin testamento?
Cuando una persona fallece sin testamento no significa que la herencia quede sin dueño, sino que hay que tramitar la declaración de herederos abintestato para determinar quiénes tienen derecho a suceder conforme a la ley. Este trámite exige acreditar parentesco, estado civil y demás circunstancias familiares. Una vez declarados los herederos, se puede continuar con la aceptación, partición y liquidación fiscal. El asesoramiento legal resulta especialmente útil para evitar errores documentales y conflictos familiares.
¿Cuándo conviene acudir a un abogado para tramitar una herencia?
Conviene acudir a un abogado desde el inicio, sobre todo cuando hay varios herederos, bienes inmuebles, dudas sobre el testamento, deudas del fallecido, posibles renuncias o desacuerdos en el reparto. La intervención temprana permite saber qué documentación falta, qué plazos fiscales existen y cuál es la mejor forma de aceptar, partir o impugnar determinados actos si fuera necesario. En una herencia, una decisión precipitada puede tener consecuencias económicas y familiares difíciles de corregir.
¿Cómo se reparte una herencia cuando existen varios herederos?
El reparto depende de si hay testamento, de su contenido y de los derechos que la ley reconoce a cada heredero o legitimario. Primero se identifican los bienes y deudas, se valoran, se calcula la cuota que corresponde a cada persona y se formaliza la partición. Si todos están de acuerdo, el procedimiento puede ser más ágil; si existen discrepancias, puede requerirse negociación o incluso intervención judicial. Un abogado puede proponer soluciones equilibradas y defender los intereses de cada heredero.
¿Qué impuestos y gastos deben tenerse en cuenta al aceptar una herencia?
Al aceptar una herencia debe valorarse el Impuesto de Sucesiones, que se liquida según el parentesco, el valor de lo heredado y la normativa aplicable en cada territorio. Además, si se heredan inmuebles, pueden existir gastos notariales, registrales y, en determinados casos, la plusvalía municipal. Revisar bien los valores, bonificaciones y plazos evita recargos o liquidaciones incorrectas. Por eso es recomendable planificar la aceptación de la herencia con asesoramiento jurídico y fiscal especializado.
¿Se puede renunciar a una herencia y cuándo puede ser recomendable hacerlo?
Sí, una persona llamada a heredar puede renunciar a la herencia, normalmente mediante escritura pública ante notario. La renuncia puede ser recomendable cuando existen deudas relevantes, cargas difíciles de asumir o cuando el heredero no desea incorporarse al proceso sucesorio. Antes de decidir, es importante analizar el patrimonio completo, la posibilidad de aceptar a beneficio de inventario y las consecuencias para los siguientes llamados a heredar. Renunciar sin estudio previo puede generar efectos fiscales o familiares no previstos.